Voy persiguiendo cariños inalcanzables
Nunca voltean cuando los llamo,
Ya tienen meta y correa,
Sus dueños ni saben que respiro en su cuello,
Que tomo la punta de sus dedos con mi ansiedad,
Ni cuenta, para variar,
Cuando regresa algún incauto a regalarme su poquito de más
Sigo avanzando y ni lo noto.
Me tropiezo con miradas que evado con mi fin iluso,
Y uso las manos como parabrisas para dejar pasar las lagrimas que bailan en mis ojos.
La carrera del cariño que le llaman, no caemos en cuenta que participamos.
Perdedores eternos de juegos inventados para matar el tiempo sin tí.
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